Textos publicados en los libros “Un derbi solidario”. 

La distancia ayuda a ver las cosas con una perspectiva más amplia, mejor enmarcadas, tal vez hasta más claras. Pero al mismo tiempo, los sentimientos en la lejanía se vuelven más cerrados, fuertes, impermeables. El fútbol une las dos miradas. El resultado es… ni se sabe.

Vivir en el exilio es duro…salvo que lo hagas en Sevilla, mi segunda patria. Salvo el calor, un sitio perfecto. Para el fútbol, también, sólo que allí el Oviedo, a mediados de los noventa, sólo jugaba un par de veces por temporada y la pasión azul podía difuminarse. Pero en una sociedad tan polarizada, tan bética o palangana, es difícil no acabar metiéndose en el lío. Y de lío, los oviedistas (y los sportinguistas) sabemos mucho. Seguir leyendo «Historias del Oviedín: Cuando Prosi demostró que jugó en el Oviedo»