Girona CF

Becerra; Aday, Mas, Alcalá, Kiko Olivas, Clerc (Javi Álamo, m. 59); Pere Pons, Borja, Granell (Eloi, m.71); Cristian Herrera; y Mata (Lekic, m. 71).

Real Oviedo

Esteban; Bautista, Vila, David Fernández, Diegui Johannesson; Erice, Bedia (Hervías, m. 83), Míchel (Cristian Rivera, m. 74),, Susaeta, Aguirre (Koné, m. 85); Toché.

GOLES: 0-1 Susaeta (p. m. 58), 1-1 Álamo (m. 76).

once_oviedoComo decía Vujadin Boskov, que algo de ésto sabía, “punto es punto”. El Real Oviedo tiró de oficio para arrancar un punto de Montilivi ante un animoso Girona que en ningún momento puso las cosas fáciles a los de Egea.

El míster azul optó por un cambio de esquema, y volvió al 4-2-3-1, nutriendo la zona media con la presencia de Bedia y Míchel, y dando entrada a la velocidad de Aguirre. Sin embargo pocas veces se vio al equipo cómodo con el balón en los pies, bien porque el Girona apretó de la lindo a la zona de creación azul, bien porque el plan pasaba por ceder la iniciativa y salir a la contra.

La primera mitad tuvo dos partes bien diferenciadas. Los primeros treinta minutos fueron locales, con un Granell imperial a la batuta, y un buen despliegue táctico. Sin tener ocasiones claras, el Girona tuvo mucha presencia ofensiva, y frenó en seco las salidas de balón azules. Toché era un náufrago, y ni Bedia, ni Míchel, ni Susaeta lograban dar sentido al juego carbayón.

Algo cambió a la media hora. Tras una buena acción atacante culminada por Susaeta, el Oviedo comenzó a tratar mejor el balón, y generó sensación de peligro. Becerra tuvo que emplearse a fondo para evitar que los asturianos cobraran ventaja antes del descanso.

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El descanso vino bien a ambos equipos, a los locales les sirvió para volver a ordenarse, y a los visitantes para reflexionar sobre sus carencias iniciales.

La segunda mitad transcurrió por derroteros diferentes. El Oviedo tuvo más personalidad, y fue capaz de manejar con solvencia el partido. Sin estridencias, fue acercándose al área de Becerra, y probando por ambas bandas, aunque con poca efectividad de cara a puerta.

Aguirre tuvo una ocasión franca para estrenar el marcador, pero su remate se fue cruzado. En el minuto 65 fue Vila el que de impecable cabezazo puso en apuros a Becerra.

El Oviedo insistía, y llegó el premio. Edu Bedia cae en el área y el árbitro señala penalti, sin que ningún jugador local protestase. Susaeta convertiría la pena máxima con un bello lanzamiento por la escuadra. 0-1.

Los visitantes se replegaron en busca de cerrar el partido a la contra, y el Girona se lanzó a por el empate. Machín movió el banquillo con rapidez, y realizó un doble cambio ofensivo. El Girona ponía cerco a la portería azul, que tuvo de nuevo en Esteban a su ángel de la guarda.

Y llegó una falta aislada y lejana en el minuto 76, fruto del enésimo error de Erice en la marca. Alcalá tocó suavemente el balón para que Javi Álamo conectase un chut potentísimo e imparable al que ningún jugador de la barrera del Oviedo fue capaz de salir, y que entró acariciando la escuadra derecha de Esteban. 1-1.

El Oviedo movió el banquillo y dio entrada a Hervías y Koné, que puso en serios aprietos a la defensa local en los pocos minutos de los que dispuso.

Final del partido, y reparto de puntos. Justo resultado a tenor de lo visto sobre el terreno de juego, aunque la afición ovetense, magníficamente representada en el estadio gerundense, se marchó con un cierto regusto agridulce por la oportunidad perdida.

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PROGRESA ADECUADAMENTE: Solidez defensiva, en un partido complicado los cuatro zagueros completaron un partido sólido en el que no concedieron facilidades. Toché, en un partido poco favorable a sus características se partió el alma una y otra vez, generando mucha incomodidad a la defensa local.

NECESITA MEJORAR: Intensidad inicial, no es nuevo, pero al equipo le sigue costando entrar en los partidos. Doble pivote, Erice sigue incómodo, es un quiero y no puedo, nervioso con el balón e impreciso en la marca. Egea necesita recuperar el nivel de su capitán.

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