¡Aviso para los rezagados!, mañana cerramos el plazo para apuntarse al desplazamiento de este sabado 15 contra el Girona.
Textos publicados en los libros “Un derbi solidario”.
Una dolorosa lesión en el cartílago en la rodilla izquierda le hizo abandonar el fútbol con 32 años después de una carrera de once en el fútbol de primer nivel. Nada más lejos de su intención, porque Armando siempre había dicho que le gustaría jugar muchos años, ya que era lo que mejor sabía hacer. No pudo ser.![]()
Nunca fue un jugador de excesiva calidad, la suficiente para cumplir con su lema «llegar y poner». Su forma de ser fue su forma de jugar: sencillez y efectividad, además de entrega sin condiciones. Eso le llevó a jugar diez temporadas en Primera y una en Segunda (para sacar al Atlético de Madrid del infierno). También tuvo una presencia, testimonial, pero presencia al fin y al cabo, en la selección nacional, con la que disputó dos partidos de la fase de clasificación para el Mundial 98 ante Malta. A menudo sigue bromeando al decir: «los partidos históricos de la Selección siempre fueron contra Malta: primero por el mítico 12-1 y luego porque contra ellos debuté yo». Seguir leyendo «Historias del Oviedín: Llegar y poner, Armando Álvarez»
Textos publicados en los libros “Un derbi solidario”.
Pocas cosas hay más tiernas en el fútbol que un lateral marcando un gol. Todos los laterales del mundo intentaron en su día ser delanteros o extremos, o centrocampistas, o incluso centrales, y al final acabaron ahí porque hacen menos ruido y molestan poco. La de lateral ha sido siempre una posición sin vocación ni glamour, de dorsales sosos y nulo pedigrí; una posición sin mayor remuneración mediática que la de ser cumplidor, nada más que un cumplidor por mucho que el fútbol moderno, ahora, le conceda la importancia que nunca tuvo. Los laterales son los jugadores de campo que más lejos están de la portería rival y no hace tanto, en ese tiempo de fútbol con bigotes y medias por la espinilla, de muslos al descubierto y celebraciones en vertical, un gol de un lateral era directamente el titular. Un acontecimiento. Seguir leyendo «Historias del Oviedín: ¡Oh mamá Inés! Abel Xavier»