A la tercera fue la vencida. El Real Oviedo logró su primera victoria en su recién estrenada singladura por la Liga Adelante, y lo hizo con una victoria más contundente en el marcador que en el terreno de juego.
El conjunto azul presentó un once con dos novedades con respecto a Vitoria: David Fernández volvía al centro de la defensa en detrimento de un renqueante Verdés, y Borja Valle ocupaba la media punta, desplazando a Héctor Font a la zona de creación en detrimento de Jonathan Vila, que iniciaría el partido en el banquillo.
A priori, los cambios introducidos debían de servir para que los carbayones tuvieran un mayor control de la pelota, pero lejos de ello fue el Albacete el que dominó la posesión durante la mayoría de fases del encuentro.
Los primeros compases fueron de mutuo respeto, con un Albacete Balompié mejor plantado sobre el deficiente césped ovetense, pero sin llegar a inquietar las inmediaciones del arco de Esteban, y un Real Oviedo dominado, aunque serio defensivamente.
A medida que la pelota recalaba en su línea de tres medias puntas, el Real Oviedo comenzó a sentirse más a gusto sobre el césped, y fruto de ello se produjo la jugada que supuso el primer gol del partido. Hervías, el mejor jugador del partido durante los 90 minutos, fue objeto de falta al borde del área, y Néstor Susaeta, con un magistral lanzamiento bordeando la barrera, alojó el balón en las mallas, haciendo inútil la estirada de Dorronsoro.




